FLEXI VEGAN PLAYER | Ensalada de Rúcola y Calabaza al horno
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Ensalada de Rúcola y Calabaza al horno

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Aunque los días son todavía largos y las temperaturas altas, la energía yang, propia del verano está cambiando para dar paso al dominio de yin. El “equinoccio de otoño” se producirá el 22 de Septiembre, con el entraremos de nuevo poco a poco en unos meses de recogimiento e introspección (energía propia de los meses de invierno).

Progresivamente hemos de ir aclimatando el cuerpo para que se adapte al frío, permitiéndonos disfrutar de los cambios respetando los ciclos de la naturaleza. Aunque todavía han de predominar los crudos en nuestros platos, la huerta nos trae las primeras verduras de temporada y resulta que son dulces y naranjas, que casualidad! Si eso es perfecto para nutrir el elemento tierra, que se corresponde con el Bazo, Estómago y el Páncreas! Justo son los órganos que debemos reforzar para asimilar bien los nutrientes, tener energía para todo lo que vamos a emprender  y clama ; ya que los alimentos con dulzor natural nos brindan confort, apertura y sosiego.
El final del verano nos ofrece una gran riqueza en las huertas; los frutos de verano siguen en su esplendor y los de otoño viene con fuerza y sabor. Así que después de meses alimentándonos prácticamente a base de gazpacho, sopas frías, ensaladas y frutas, podemos dar paso al calor en la cocina.
Como todavía tenemos el chip de recetas rápidas que no nos lleven demasiado tiempo de preparación, esta ensalada templada es perfecta!
Por una parte como base  tenemos rúcola, esa hoja verde con un cierto sabor amargo que va a estimular nuestra digestión, favoreciendo los movimientos peristálticos del intestino, estimulará las funciones de hígado y vesícula biliar a la vez que nos premia con su  refrescante aroma.
Por otro lado aparece el ingrediente de otoño, ese que hemos visto crecer en la huertas en agosto y que ya está a punto de caramelo. Si! Bienvenida Calabaza!
Vienes a reforzar nuestro sistema inmune! Gracias a tu aporte en riboflavina y vitamina C nos ayudarás a prevenir con eficacia la infecciones de invierno. Además eres rica en vitamina A, esto nos ayuda a cuidar nuestra piel después de meses expuesta al sol y preparar nuestras mucosas para la llegada del frío. Proteges nuestra salud cardio vascular y regulas nuestros niveles de colesterol, nutres nuestro sistema nervioso y estás riquísima!
Y como no iba a poner aguacate! Ese compañero perfecto en ensaladas, que con su verde claro, textura y sabor, reconforta al instante nuestro paladar y nos llena de sustancias antiinflamatorias y vitamina E. Claro que si, ven aquí!
Todo esto ya suena muy nutritivo y delicioso, pero con el aliño pongo el broche a esta ensalada que estoy segura  se convertirá en uno de vuestros básicos!
INGREDIENTES
Para 2 personas
Dificultad: Muy fácil
– 2 puñados generosos de rúcola
– 1 aguacate mediano
– 1 calabaza cacahuete pequeña
– 1 Cs de tahín blanco
– 1 limón
– 2 cs de aceite de oliva
– 1 cs de tamari
– 1cp de mostaza fina
– Sal y pimienta
– Semillas de calabaza
– 3 Cs de agua filtrada
– semillas de sésamo (negro y blanco)
PREPARACIÓN
1. Precalentar el horno a 180º C
2. Pelar y cortar la calabaza en cubos medianos. Poner los cubos en una fuente para horneado, salpimentar y añadir una cucharada de aceite.
3. Masajear con las manos para que todo el aceite se reparta bien y hornear con las dos placas encendidas durante unos 20 minutos o hasta que veas la superficie dorada. Remover con una espátula para que todas las caras queden igual de crujientes!
4. Mientras aprovechamos para lavar y escurrir la rúcola.
5. Repartir las hojas de rúcola en dos platos y reservar.
6. Cortar el aguacate en dados grandes (así no se rompe y se aprecia más su textura). Repartir medio aguacate en cada plato.
7. Como todavía no estará lista la calabaza en este momento, iremos preparando el aliño. En un bol pequeño exprimir el zumo de limón evitando que caigan las pepitas, añadir el resto de ingredientes y remover. Para conseguir una consistencia más líquida y uniforme añade al final una tres cucharadas de agua y remueve sin cesar hasta que el aliño no tenga grumos.
8. Ahora si que están listos tus dados de calabaza! Dorados por fuera y cremosos en el interior. Añádelos a tu ensalada!
9. Reparte el aliño en los dos platos y decora con semillas de sésamo y calabaza.
10. A disfrutar!!!
Está receta ha sido diseñada para el blog de Biospace Barcelona, pincha aquí si quieres ver más detalles nutricionales y más recetas deliciosas como esta.
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